El relanzamiento de la línea de He-Man and the Masters of The Universe, por parte de Mattel, ha vuelto a vigorizar el inmenso fenómeno que ha significado esta franquicia. Hablamos de un universo que mantiene millones de fanáticos a lo largo del mundo, originado a partir de una figura de acción de 15 centímetros.

A principios de los 80’s fue cuando comenzó esta revolución en la cultura popular, cuando por primera vez un juguete daba inicio a una marca de alcance mundial, que sumaría comics, libros, productos promocionales, series de animación y películas.

La historia de los Maestros del Universo es la que cambió un paradigma y que fue seguida por otros, con similar o mucho menos suerte.

El punto de partida está en las oficinas de la empresa  norteamericana Mattel. La juguetera ubicada en California, ya famosa por Barbie y Hot Wheels, buscaba una nueva línea de juguetes de acción para competir con el tremendo éxito que significaron a fines del 77’ las figuras de Star Wars producidas por Kenner.

Hoy, gracias a diversos documentales y libros editados en los últimos años, podemos conocer que su creación se debe a un esfuerzo colectivo, a partir de los conceptos artísticos de Mark Taylor y los prototipos de Roger Sweet. El resultado fue un rudo personaje, de rubia cabellera y marcada musculatura, muy inspirado en Conan el Bárbaro y las pinturas de Frank Frazetta.

A partir de ello se creó una línea de figuras llamadas Masters Of The Universe (Motu), con una construcción robusta y llena de expresividad, que lo diferenciaron de los juguetes de la época. He Man y sus guerreros heroicos como Man-At-Arms, su hija Teela o Stratos y los villanos encabezados por el temible Skeletor, junto a Beast Man y Mer-Man, fueron las primeras figuras distribuidas en 1982.

Imagen promocional de las figuras originales de He-Man y Skeletor (Mattel,1984). Fuente: Revista Mundo Masters

Casi de manera fortuita este universo comenzó su expansión, con la incorporación de un mini comic en cada empaque, desarrollando una historia de fondo.

Pero tal vez lo más impresionante de esta nueva serie estaba en los empaques, con las detalladas ilustraciones que fusionaban los conceptos de espada y brujería con la ciencia ficción.

En ambos soportes participaron artistas con trayectoria como Alfredo Alcalá, Ted Mayer, William George, Errol McCarthy, Earl Norem, Rudy Obrero y Beverly Kirby, junto a noveles creadores que iniciaban su carrera, donde destacan Dave Stevens (Rocketeer) y Bruce Timm (Batman The Animated Series).

Sin embargo, el aspecto definitivo de los personajes se lo darían un grupo de entusiastas hombres y mujeres de la productora Filmation, cuando se les encargó el desarrollo de un comercial para televisión. El punto de partida para la explosión del fenómeno mundial liderado por el rubio guerrero de Mattel.

El más poderoso del universo

En los años 60 en Estados Unidos había fuertes regulaciones a la programación infantil, prohibiendo que un fabricante de juguetes pudiera realizar un programa televisivo promocionando sus productos. Pero con el auge del libre mercado en los 80, con Ronald Reagan como Presidente, estas normas fueron desestimadas y se creó el espacio perfecto para un nuevo proyecto de Mattel, junto a Lou Scheimer y la productora Filmation.

La prueba fue un fantástico comercial con 30 segundos de animación, que presentaban a los principales personajes de la colección de juguetes. El trabajo fue encabezado por Gwen Wetzler, una de las primeras mujeres en destacarse en el rubro, quien con un reducido grupo de animadores realizó el trabajo en cerca de dos semanas, abriendo el camino para producción de una serie animada.

Según explica en varias entrevistas la hija de Lou Scheimer, Erika, la estrategia de su padre era transmitirla de lunes a viernes a la salida de la escuela y por eso debían adaptar la historia que ya tenía Mattel, para hacerla más familiar y accesible a los niños. Así, Filmation le dio un concepto más definido y un argumento coherente, agregando elementos como el planeta Eternia y nuevos personajes.

Finalmente la serie fue estrenada en 1983 y se extendió hasta 1985, constando de dos temporadas de 65 episodios cada una.

Los dibujos animados era lo que necesitaba He-Man para crecer, y el interés fue tan alto por los niños ochenteros que muy pronto se generó un amplio mercado para la franquicia, con libros, comics editados por Marvel (anteriormente DC había editado una miniserie), tiras de prensa, y un nutrido merchadising.

Ilustración del empaque de la figura de Battle Cat por Rudy Obrero (Mattel, 1982)

La expansión internacional se concretó con la manufactura de las figuras en diferentes países mediante convenios con empresas locales. Así fue en México (Aurimat), Argentina (Top Toys), Venezuela (Rotoplas), Brasil (Estrela), España (Congost) o India (Leo Toys), con versiones que hoy son muy cotizadas.

En Latinoamérica se realizaron una serie de promociones de marcas establecidas que usaron la licencia de He-Man para aumentar sus ventas, aprovechando la auténtica locura en la audiencia de cada uno de nuestros países. En Chile recordamos, por ejemplo, los zapatos escolares Bata de He-Man o el popular álbum editado por Salo, donde el gran premio por completarlo era el Castillo de Grayskull.

La aparición de She-Ra, el lanzamiento de cerca de 100 figuras de la colección y la película live-action de 1987, quisieron acrecentar el éxito de Masters of The Universe y hacerlo una marca perdurable en el tiempo. Desafortunadamente no fue así.

El poder de los fans

El filme protagonizado por Dolph Lundgren y Frank Langella fue el hito que marcó el  fin de la era dorada de Motu, y los intentos de reinicio con las series animadas en 1990 (The New Adventures of He-Man) y 2002 (He-Man and the Masters of the Universe) no tuvieron gran impacto.

A pesar de ello, la verdadera legión de fanáticos que crecieron en los 80’s y ya se hacían adultos fueron conectándose a nivel mundial y tuvieron un punto común en la línea de juguetes Classics, iniciada por Mattel en 2008 como un nicho para coleccionistas adultos, asociándose a la empresa Four Hoursement. Este era un emprendimiento de diseñadores y artistas que habían crecido con el He-Man original y lo recrearon respetando su esencia con fidelidad casi religiosa, pero con una fabricación moderna.

Se formó una comunidad, que al igual que con Star Wars o Star Trek, se reunieron en convenciones en Estados Unidos como la Power-Con o en sitios como He-Man.org, y lentamente en el resto de los países con Internet como gran vehículo. El canal de You Tube MotuLa (Costa Rica) y el Podcast La Cueva del Terror (España) son buenos ejemplos en los países de habla castellana.

Ahora la franquicia se mantenía viva por sus seguidores, en un esfuerzo colectivo y sin planificación previa, de alguna manera emulando el esfuerzo de muchas personas que permitieron crear el universo original de los Masters.

Ante estas evidencias, en 2019 Mattel decidió recuperar la licencia que habían cedido a Super 7, una pequeña compañía de San Francisco liderada por amantes de los 80’s, que había lanzado exitosas -aunque limitadas- series de figuras que revisitaban la línea original.

Es así como Mattel relanza Motu con su nueva línea “Origins”, apelando a la nostalgia con juguetes y accesorios muy similares a los moldes iniciales, pero con más puntos de articulación. Además se esperan dos series animadas en Netflix para recomenzar sus aventuras televisivas en 2021.

Hoy es un proceso en ebullición, con figuras agotadas en pocos días de las tiendas de Perú, Chile, Colombia y México, donde se hizo un pre lanzamiento en América Latina (con el slogan “El Poder Regresa”), y con gran expectación del resto del mundo.

Todo indica que la nueva ola del dominio mundial de He-Man está cerca y eso es en gran medida al poder de los fans.

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