“Espacio, la última frontera, esta es la historia de los viajes de la nave Enterprise, Su misión primordial, explorar nuevos mundos (…)”. Con seguridad esta narración nos remite a aquellas tardes frente al televisor (el de pantalla cuadrada y con tubos) cuando disfrutábamos de la serie original de Star Trek (o Viaje a las Estrellas), donde el intrépido Capitán Kirk se enfrentaba a una serie de desafíos interplanetarios y el enigmático Sr. Spock aportaba con su lógica a esta gran travesía.

A pesar de que hoy es una de las franquicias de ciencia ficción más populares del planeta tierra, la serie nunca tuvo gran éxito en su primera etapa y terminó siendo cancelada por las bajas audiencias en su tercera temporada.

En un intento de renacimiento, el relevo lo tomó una producción animada de la compañía Filmation (más tarde célebre por He-Man) que, siendo premiada con un Emmy en la categoría de televisión para niños, se le puede catalogar como una serie perdida y poco valorada por muchos años. Por eso, en estas líneas intentaremos contar su recorrido por la galaxia televisiva.

Continuando la travesía espacial

La serie original fue emitida en Estados Unidos por la cadena NBC, entre septiembre de 1966 y septiembre de 1969, siendo un espacio muy diferente a lo que se veía en la televisión norteamericana. El sello que le imprimió su creador Eugene Wesley «Gene» Roddenberry, fue utilizar el imaginario de la ciencia ficción para exponer diversos temas sociales de la época.

Aun así el fenómeno de Star Trek es muy particular. El programa fue cancelado sin mayor impacto al completar 79 episodios, y como una forma de obtener las últimas ganancias del fracasado proyecto se vendió la serie a la sindicación, con lo que otros canales la transmitieron en Estados Unidos y otros países.

Es en ese momento que muchas más personas pudieron verla y lentamente fue ganando adeptos, hasta transformarse en una serie de culto a principio de los 70.

Ante el creciente interés, a cuatro años de su finalización, se buscaron opciones para revivir la epopeya espacial.

Una de las propuestas fue de la productora Filmation, quienes se abrían paso en la industria de la animación con las adaptaciones de los superhéroes de DC Comics, y sus recientes éxito de Archie y Fat Albert and the Cosby Kids (El gordo Alberto), entre otros shows de sábado por la mañana.

De hecho, según se conoce, en la empresa fundada por Lou Scheimer, Norm Prescott y Hal Sutherland, ya rondaba la idea de crear una serie animada complementaria mientras Star Trek aún estaba en el aire.

La propuesta que entregaron a Roddenberry era desarrollar un argumento donde los integrantes de la Enterprise entrenaran a la tripulación de una nueva nave, conformada por adolescentes, o que la serie la protagonizaran niños cadetes y se incluyera a un joven Spock. La intención era hacerlo accesible para el público más joven.

Si bien aceptó desarrollar una serie animada, el creador de la saga no tuvo intención de entregar el control creativo e impuso la idea de continuar el viaje del USS Enterprise en su misión de cinco años de exploración espacial, con los mismos personajes y contexto, preservando el tono serio de las aventuras.

El equipo que lideró el proyecto unió ambos mundos: Por parte de Filmation, Hal Sutherland sería el director, y Norm Prescott con Lou Scheimer los productores. Como productora asociada fue designada Dorothy C. Fontana, parte importante del equipo original de Star Trek, en la tarea de consultor estuvo el propio Roddenberry, y se contó con algunos escritores de los episodios fundacionales, como Samuel A. Peeples, David Gerrold, Paul Schneider, Margaret Armen y David P. Harmon.

Más allá de las estrellas

En junio de 1973 se reunieron en California los actores icónicos de Star Trek para iniciar la grabación de las voces del nuevo programa, producido por Filmation conjuntamente con Paramount Television y que emitiría NBC a partir de septiembre de ese mismo año.

Así volvían a escena William Shatner como el Capitán James Kirk, Leonard Nimoy encarnando al vulcano Spock, y DeForest Kelley en el papel del Dr. McCoy, como estelares. El elenco lo completaban Nichelle Nichols como Uhura, George Takej en la piel de Sulu, James Doohan como Scotty y Majel Barrett como la enfermera Christine Chapel, quienes también hicieron las voces de otros personajes.

El primer episodio se llamó “Beyond the Farthest Star” (Más allá de la estrella lejana), en el cual el Enterprise es atraído por un planeta desconocido, descubriendo una gigante y extraña nave con un origen muy antiguo.

Esta transmisión demostró una de las ventajas de que Star Trek haya reiniciado en la animación: Era posible recrear nuevos mundos inverosímiles, alienígenas y naves, que en el show original no pudieron realizar o que sencillamente tenían un pobre resultado.

El resultado visual fue de una calidad muy buena para la época, con figuras y escenarios particularmente cuidados. Si bien se puede criticar el limitado movimiento de los protagonistas, algunos errores de continuidad y la reutilización de escenas, esto no afecta el balance final.

Retorno al pasado

Hay varias narraciones que destacan, pero la más citada es «Yesteryear» (Retorno al pasado) cuyo argumento se inicia con una alteración de la realidad, que obliga a Spock a emprender un viaje al pasado de su planeta Vulcano. El objetivo es salvar su propia vida mientras era un niño, asegurando su existencia en el futuro.

La historia, firmada por la misma Dorothy Fontana (D.C. en los créditos), presenta un desafiante desplazamiento espacio temporal que ahonda en las emociones del siempre cerebral Spock, junto con la impactante muerte de su mascota de niñez como consecuencia de esta aventura. Una dolorosa vivencia que contrastaba con la cándida programación infantil de principios de los 70.

Otro punto alto es «The Lorelei Signal» (El canto de las sirenas), que lleva a la tripulación del Enterprise a enfrentarse a una raza de bellas y jóvenes mujeres que se apoderan de la fuerza vital de los protagónicos masculinos. La teniente Uhura, resaltando el poder femenino, toma el mando de la nave y lidera un grupo de mujeres que rescatan a Kirk, Spock y McCoy, sorteando todas las dificultades. Margaret Armen, la otra escritora de la serie, es quien firma el guión.

«The Infinite Vulcan» (El vulcano infinito), es el debut como escritor de Walter Koening, que interpretó a Pavel Chekov en la serie original y que no fue incluido como parte de los actores del proyecto. Aquí nuestros héroes llegan a un planeta con unos seres parecidos a plantas que han sido subyugados por el villano Dr. Keniclius, quien rapta a Spock creando un clon gigante para sus fines de dominación.

También se incluyeron temas más livianos, como en el disparatado «Mudd’s Passion» (La pasión de Mudd) o «The Practical Joker» (Las bromas de la computadora), con una orientación más cercana a los dibujos animados que se consumían en Estados Unidos, dándole variedad a la producción.

La vida de esta serie fue breve, completando solo 22 entregas distribuidas en dos temporadas, hasta que fue cancelada en 1974. Su última emisión sería el 12 de octubre con «The Counter-Clock Incident» (El incidente rejuvenecedor).

Paradójicamente la serie animada de Star Trek fue premiada en 1975 con el prestigioso Daytime Emmy en la categoría “Outstanding Enterteinment Children’s Series” (Serie de entretenimiento infantil excepcional), superando en esa ocasión a los shows Captain Kangaroo y al hoy legendario The Pink Panther.

El galardón, recibido por Lou Scheimer en una ceremonia a bordo de un barco en New York, es el único Emmy que ha recibido la franquicia en toda su trayectoria.

La serie animada de Filmation fue la responsable de revivir el universo de Star Trek y -sin ninguna duda- todo este proyecto fue el punto de partida para el desarrollo de las series televisivas que le siguieron. Lejos de ser solo un programa infantil, esta versión fue un “entretenimiento excepcional” que hasta hoy se puede disfrutar.

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